3.Catholic Girls

Un alegre fiesta de la CYO (Organización Católica de la Juventud) con serpentinas de papel crepé, concursantes para el baile de la escoba, helados, viandas, y el PADRE RILEY asegurándose de que las luces no bajan demasiado...

Padre Riley y varios asistentes a la fiesta:

Chicas católicas,
con un pequeño bigotito.
Chicas católicas,
¿sabes cómo van?
Chicas católicas,
en el sótano de la rectoría.
El padre Riley es marica
pero a Mary eso no le molesta.

Chicas católicas,
en la CYO (Organización Católica de la Juventud).
Chicas católicas,
¿sabes cómo van?
Chicas católicas,
no hay nada igual.
¿Cómo van, después del espectáculo?

Joe:

Hasta el final,
así es como van,
cada día,
y ninguna de sus mamás parece saberlo.
Hip, hip, hurra,
por la clase que tienen,
no hay nada como una chica católica
en la CYO
cuando aprenden a soplar....

Padre Riley:

¡Están aprendiendo a soplar
a todos los chicos católicos!

Mary:

Warren Cuccurullo...

Padre Riley:

¡Chicos católicos!

Mary:

¡Tan joven, tan GUAU!

Padre Riley:

¡Chicos católicos!

Mary:

Vinnie Colaiuta...

Coros:

¿Dónde están ahora?
¿Tomaron todos El Voto?

Padre Riley:

¡Chicas católicas!

Warren:

¡Carmenita Scarfone!

Padre Riley:

¡Chicas católicas!

Oficial Butzis:

¡Eh! ¡Me ha pegado una enfermedad venérea!

Padre Riley:

¡Chicas católicas!

Warren:

¡Toni Carbone!

Coros:

Con una lengua como una vaca,
te puede hacer que digas: ¡GUAU!

Joe:

Votito vuti venéreo
en seguida,
así es como van,
cada día,
cada vez que sus mamás las llevan a un espectáculo.
Matinal:
pasa las palomitas, por favor.
No hay nada como una chica católica
con su mano en el paquete
cuando está de rodillas.

Larry:

Estaba de rodillas,
mi pequeña chica católica.

Coros:

Con un trajecito blanco,
chicas católicas,
nunca se confiesan,
chicas católicas,
mi prima es una de ellas,
me encanta cómo van,
así que mándame una docena.
Chicas católicas.
Chicas católicas.
(etc.)

Escrutiñador Central:

Éste es el ESCRUTIÑADOR CENTRAL...
Joe tenía una novia llamada Mary.
Solía ir al club de la iglesia cada semana.
Quedaban allí,
se tomaban las manos,
y tenían pensamientos puros.