Joe:
(algo exhausto)
Esos ejecutivos me han desplumado a los golpes,
y todavía me queda mucho tiempo hasta que haya
pagado mi deuda con la sociedad,
y yo lo único que siempre he querido hacer era
tocar la guitarra y tirar de las cuerdas haciendo
rin-ton-tin-ton-tinoninoni.
Ya lo tengo,
seré hosco e introvertido,
me encerraré en el reino crepuscular
de mis propios pensamientos secretos,
me tumbaré de espaldas aquí hasta el amanecer
en un estado semi-catatónico,
y soñaré con notas de guitarra
que irritarían
al típico ejecutivo...
Y sin duda JOE sueña unas pocas de esas notas de guitarra que todo ejecutivo desprecia... esas bajas... todo ejecutivo sabe que sólo los discos con notas agudas chillonas consiguen ser éxitos (excepto con Duane Eddy)...
Bueno, creo que ésa funcionó,
si sólo pudieran oírlo,
media docena de ellos se estrangularían
mientras se chupan el pito unos a otros,
pero sólo era un puñado de notas
imaginarias que he tocado,
sólo algo extra
que me mantenga día a día,
y está bien,
voy a salir de aquí muy pronto,
entonces no tendré que vivir
en esta fea habitación de mierda.
No puedo esperar a ver,
no puedo esperar a ver cómo es
afuera ahora...
etc.
Y JOE se queda ahí tumbado, soñando notas imaginarias durante años, hasta que finalmente le dejan salir...